Comunicado: Bajar la tarifa NO es la solución

Ciudad para Todos

Guadalajara, Jalisco. 10 de Marzo de 2014

A raíz del incidente del pasado viernes 7 de marzo el Frente Común de Usuarios y Operadores expresa su indignación por la negligencia de las autoridades responsables de la seguridad y calidad del transporte público. Esto es síntoma de un grave problema cuyo núcleo reside en los consejos de las diferentes empresas públicas y privadas encargadas de entregar concesiones verificando que las condiciones mínimas de calidad y seguridad se cumplan.

Es claro que el incidente del pasado viernes fue provocado, no solamente por la negligencia del chofer sino por la negligencia de todo el sistema de transporte público. Cobro en efectivo al usuario, pago a los operadores por comisión de venta, falta de prestaciones y sueldo fijo que garantice la tranquilidad del operador al andar, jornadas de trabajo que omiten las condiciones mínimas exigidas por la Ley Federal de Trabajo, unidades en pésimas…

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Reflexiones en torno a la Iniciativa de Ley de Movilidad y Transporte del Estado de Jalisco

por Cívitas-Taller de Gobernanza

Comunicado

Reflexiones en torno a la Iniciativa de Ley de Movilidad y Transporte del Estado de Jalisco que está siendo discutida en el Congreso del Estado de Jalisco

En atención al compromiso cívico que hemos asumido, y dadas las implicaciones y trascendencia que para la calidad de vida de los ciudadanos tienen los asuntos que pretenden ser regulados a través de la nueva Ley de Movilidad y Transporte del Estado de Jalisco, hacemos públicas las siguientes reflexiones y propuestas:

Con relación al espíritu expresado en la propia exposición de motivos de la iniciativa, que refiere que se retoman temas relacionados con el desarrollo urbano como argumento para sostener la noción de movilidad como materia de regulación, es preciso advertir que tales contenidos se limitan a referencias generales -y a una mención en el documento- que no tienen contenido preciso en la ley, y que aluden a:

Décimo. Es importante resaltar que las iniciativas que se ponderan, tienen puntos de coincidencia que resalta en temas generales a partir del concepto de movilidad, un cambio respecto de la actual legislación de la materia, no sólo de nombre  en los temas que dicho concepto abarca, sino de rumbo, de estrategias y, desde luego, de herramientas normativas para encarar, con una nueva perspectiva, los ya añejos problemas que el desarrollo ha suscitado y que se vienen acrecentando en la medida en que se han dejado de atender con oportunidad y firmeza los temas que le configuran.  Efectivamente, los temas torales de las iniciativas, en general, tanto en lo urbano como en el resto del Estado, se concentran en cuatro ejes fundamentales:

 

La ordenación territorial y la coordinación para el control del desarrollo del crecimiento de los centros de población y, particularmente, de los Centros Urbanos;

Consideramos que la movilidad es un tema relevante, pero en la iniciativa no queda claro ni qué es, ni por qué es necesario pasar, de una Ley del Servicio Público, a otra que mezcla actividades eminentemente privadas -como caminar y andar en bicicleta- con lo relativo a responsabilidades públicas.

En correspondencia con la estructura y desarrollo de las materias contempladas en la iniciativa, se desprende que lo sustantivo de la ley se centra, fundamentalmente, en la regulación del servicio público de transporte colectivo.

Sobre este tema en particular, a nuestro juicio, existen problemas centrales que no han sido considerados, ni abordados adecuadamente, en la iniciativa que se viene discutiendo en el Congreso del Estado:

  1. La continuidad de la simulación con la posibilidad de seguir otorgando Concesiones a personas físicas mediante el estatus de Personas Jurídica (Art. 99 fracc. II) a quien previamente hubiera sido conductor (Artículo 116. Fracc IV).
  2. La fragmentación actual de las rutas, asociada al otorgamiento de concesiones y subrogaciones bajo esquemas tradicionales, y que la iniciativa no se propone tocar.
  3. La persistencia de esquemas de multas a individuos, en lugar de a Rutas o Empresas.
  4. La incomprensión de las complejidades de un futuro Sistema Tarifario Integrado, centrándose la discusión en una Tarifa para todo el Estado y en una Comisión Corporativizada, en lugar de un espacio especializado.
  5. La iniciativa le concede al Instituto la rectoría de la transformación (incluyendo estudios, diseño, etc.) lo cual nuevamente introduce una visión tecnocrática y discrecional para decidir quién, hacia dónde, etc. -Hay sobradas experiencias que ponen en evidencia los riesgos de este esquema de “transformación”-.
  6. Observamos que las atribuciones de los Municipios en la iniciativa están diluidas y que persisten en hacer difusas y confusas las facultades del artículo 115, fracción V, inciso H. -Persiste  el “centralismo” del Gobierno del Estado en una actividad que requiere de la concurrencia de las autoridades municipales para el aseguramiento de la calidad del servicio de transporte colectivo.-
  7. Finalmente, es un error que en una Ley de Servicios Públicos pretender resolver muchas otros temas que deberían ser motivo de ordenamientos más eficaces: Peatones, bicicletas, etc. -introduce confusión y hace que se pierda de vista el tema central: el transporte público. Invitamos a nuestros amigos promotores de la movilidad no motorizada a reflexionar sobre las nuevas obligaciones de registrar las bicicletas en el Registro Estatal, sacar placa, licencia de conducir, etc. ¿Es esa la pretensión?

Por la trascendencia de estos problemas públicos, hacemos un respetuoso llamado para abrir a la discusión, seria y responsable, sobre la manera en que la iniciativa los plantea y aborda.

Respetuosamente ponemos a la consideración de los señores legisladores y de la opinión pública algunos planteamientos para abonar al tratamiento más adecuado de tales problemas.

  1. Omitir en la Ley la posibilidad de concesiones para el servicio de transporte público a personas físicas. El servicio tiene que ser prestado directamente por la autoridad, a través de Organismos Operadores; o por el régimen de concesión a particulares, pero estos deberán ser personas morales, con capacidad de asumir un compromiso con la calidad.
  2. Establecer mecanismos de regulación para la mejora del servicio, incluyendo la posibilidad de Reversión de las concesiones, por el incumplimiento de las Reglas de Calidad en el Servicio.
  3. Crear un Ente con capacidad de Regular el Servicio y de hacerse llegar la “inteligencia” para una Calificación y Mejora del Servicio. La regulación tendría que ser aplicada a la Red Integrada, que incluye: operadores públicos, concesionarios y Nodos de Integración.
  4. Para el caso de la metrópoli de Guadalajara se prioriza (por la complejidad de la Red Integrada) un ente con capacidad de hacer concurrentes las atribuciones con los Municipios y ser incluyente de la corresponsabilidad ciudadana, en el marco del Acuerdo de Coordinación Metropolitana.
  5. La Movilidad requiere de una Reingeniería de varias normas, para efectivamente vincular desarrollo urbano y transporte. Entre otros el Código Urbano y los Reglamentos de Zonificación. Una “Ley Marco para la Movilidad” como la que fue propuesta en el Congreso podría regular un proceso de reingeniería legislativa.
  6. Una Ley eficaz y eficiente en materia de Transporte Público o de Red Integrada sería mucho mejor y urgente. Una Ley “gatopardista” puede contribuir a que se sigan agravando los problemas de calidad de vida en relación a cómo nos desplazamos los jaliscienses.

No entendemos la urgencia en un tema de tal trascendencia y tampoco resulta explicable la cantidad de errores y omisiones, pero sobretodo, la persistencia de una concepción errónea y rebasada de la importancia de los cambios a la Ley y que permita promover la transformación del Sistema de Transporte en el Estado de Jalisco.

¡¡¡Exhortamos respetuosamente a los actores involucrados en este debate a darnos la oportunidad de lograr un mejor instrumento legislativo, que verdaderamente contribuya a la transformación de los Modelos que tenemos para transportarnos¡¡¡

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Por la dignificación del operador del transporte público

JOSÉ SÁNCHEZ RINCÓN (Trabajadores del Transporte Subrogado)

Ponencia en el Foro de Consulta para el Nuevo Modelo de Transporte Público, convocado por el Gobierno del Estado de Jalisco. 8 de mayo de 2013.

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En vista de la modernización del transporte público que la presente administración estatal está promoviendo, mi pregunta es: ¿a qué se refieren con modernización? ¿A unidades con tecnología de punta? ¿A sofisticados sistemas de pre-pago electrónico, con cámaras de seguridad y GPRS? ¿Unidades que son conducidas por operadores con capacitación?

Efectivamente por la responsabilidad que conlleva ser conductor de transporte público, reconocemos que es importante la capacitación para este oficio. Sin embargo, quisiera destacar que por más tecnología de punta que se implemente para la unidades de transporte, y por más capacitados que estén los conductores, difícilmente tendremos un transporte moderno y eficiente si estos últimos no cuentan con condiciones laborales “modernas”. ¿Qué quiero decir con esto?

¿Cómo podremos tener un transporte público moderno si los operadores continuemos trabajando bajo las presiones con las que lo hacemos actualmente?, como son:

  •     Exigencia de boletaje (a mayor venta, mayor ganancia), lo que provoca competencia entre operadores que deriva en corretizas y accidentes viales.
  •     Horarios insuficientes para satisfacer necesidades fisiológicas: comer, descansar e ir al baño. Diez minutos para la hora de comida no son adecuados, y ello deriva en mal funcionamiento del organismo.
  •     Turnos de trabajo que llegan a ser hasta de 15 horas seguidas, en medio del estrés del tráfico, y que no contemplan actividades laborales como la liquidación del día y cargar combustible.
  •     Muchos de los compañeros operadores no cuentan con seguridad social, a pesar de verse expuestos a enfermedades crónicas y a daños a su integridad física mientras realizan su trabajo.

Por eso para tener un transporte un público realmente moderno, que cumpla con el servicio que la ciudadanía merece, proponemos lo siguiente:

  1. Que el trabajo del operador de transporte público sea reconocido como trabajo de alto desgaste físico y mental.
  2. Que se otorgue un salario fijo, digno, con todas las prestaciones y seguridad social acorde al sueldo real. Que el salario no dependa en ningún caso de la venta de boletos, sea por sistema de polla, 20 directo, o cualquier otro que obligue a la competencia entre conductores para obtener mayor ganancia.
  3. Que las autoridades verifiquen que el concesionario cumpla con lo mínimo que la ley establece (incluyendo día de descanso y vacaciones con su debido pago), si no lo hace que se le revoque el permiso.
  4. Que al momento de reestructurar los recorridos de las rutas y sus horarios, contemplen que los operadores laborarán no más de ocho horas diarias, con tiempos adecuados para tomar alimentos e ir al baño (una hora intermedia en su turno para cubrir dichas necesidades de manera adecuada).
  5. Que el operador tenga garantías de que trabaja cada día con una unidad en óptimas condiciones. Que el concesionario que no cumpla con dichas garantías asuma consecuencias legales.
  6. Que se garantice a los operadores la libertad de organización y asociación para la defensa de nuestros derechos laborales.
  7. Que para cualquier reestructuración o cambio en el funcionamiento de transporte público, como son cambios de rutas, aumentos de tarifa, se tome en cuenta la apreciación y condiciones de los operadores y que sea también en beneficio del mismo. Que la representación no sea la del sindicato, ya que ellos en realidad no tienen la experiencia de estar tras el volante. Se trata de considerar al operador como pieza fundamental del funcionamiento del transporte público, con lo cual él mismo dignifique su oficio.

Quiero reiterar que de hacer efectivas estas mejoras en las condiciones laborales de los operadores de transporte público, habrá un beneficio directo para ciudadanos y usuarios. Los operadores que no cumplan dignamente con su trabajo en estas condiciones deberán ser justamente sancionados.

Es importante darnos cuenta que el actual sistema de transporte enfrenta a conductores y usuarios, metiéndonos en un círculo que ha llegado incluso a la venganza violenta. Si revertimos esta lógica y hacemos un frente común entre usuarios y operadores de verdad tendremos un transporte público moderno.

Por último les invito a que vean el documental EL HOMBRE-CAMIÓN,  para que tengan más fundamento acerca de lo que aquí propongo.

Hacia el ciudadano-camión

por Jesús Carlos Soto Morfín @negrosoto

Ciudad Para Todos

publicado originalmente en http://adqat.org/item/hacia-el-ciudadano-camion

 

Una de las cosas más universales en México es la mafia del transporte público que controla nuestras ciudades. En fechas recientes, han ocurrido aumentos significativos a las tarifas del transporte. Los dueños de las rutas de camión, por lo general, emplean mecanismos de chantaje para lograr dichos incrementos tarifarios, como son las amenazas de huelga para paralizar la ciudad. 

Sin un transporte público digno, eficiente y sustentable estamos a merced del perverso paradigma de la ciudad automóvil: explotadora, desparramada, inconexa, caótica, violenta y machista, donde reina la ley de la jungla. Encuestas de percepción metropolitanas demuestran que cada vez son más los ciudadanos dispuestos a dejar el auto en la cochera en caso de contar con un transporte público funcional y agradable. Por desgracia nuestros gobiernos no han podido darnos la solución que requieren ciudades de este siglo. La visión gubernamental permanece anclada a una perspectiva cromagnónica o dominada por los poderes privados.

En Jalisco diferentes grupos de la sociedad civil que tenemos muchos años trabajando para cambiar el paradigma de la movilidad en nuestro Estado, conformamos la Plataforma Metropolitana para la Sustentabilidad (PMS) que sirve para construir y comunicar puntos de acuerdo entre una red cada vez más amplia de actores.

Ante el inminente aumento de la tarifa del transporte público de 6 a 7 pesos mexicanos, en fechas pasadas emitimos un comunicado en el que rechazamos tajantemente dicho incremento hasta que no se cumplan los compromisos que han adquirido los transportistas desde hace años y hasta que se logren al menos los siguientes puntos:

Que se garantice el transbordo gratuito entre unidades, rutas y medios. Es decir, que con el pago de un viaje se libere la posibilidad de hacer cierto número de trasbordos o que por una cierta cantidad de tiempo sea posible migrar de una unidad a otra sin costo extra. Así, quienes más usan el transporte público pagan menos, que es como una forma de premiar una práctica sustentable y democrática en la ciudad. El salario mínimo en México es de alrededor de 60 pesos diarios, 4.50 dólares de los Estados unidos. Imagina lo que supone transportarse para ellos.

Que se establezca la misma tarifa en los diferentes sistemas de transporte público de la ciudad de manera que sea posible el uso de tecnologías de prepago comunes a todos los medios, que generen certeza en el manejo del dinero y garanticen posibilidades de interconectividad entre los diferentes transportes.

Que se haga público el Registro Estatal de Concesionarios, para que sepamos los nombres de quienes tienen en su control rutas de camión y podamos fincar responsabilidades por malos manejos de las mismas. Actualmente reina la opacidad y aunque sabemos que no son pocos los políticos en poder de muchas rutas, que tienen sus prestanombres y que hacen negociaciones políticas cada campaña para intercambiar votos por avenidas, no podemos contar con la evidencia de lo mismo porque no se garantiza el acceso a la información plena. Esta es una demanda radical demócrata, ya que no hay ni podrá haber nunca una democracia real que no garantice que quienes se organizan bajo tal regimen tengan la misma información en sus manos.

Otra exigencia es revocar concesiones a quienes incumplan con lo establecido en las leyes. Suena tan elemental que da pena pedirlo, pero así las cosas en nuestro Estado. La autoridad ya no es tal y se esconde tras los escritorios mientras que los abogados de las instituciones encuentran pretextos legales para no hacer lo que debe hacerse. Mientras tanto, los camiones no están afinados, ni limpios, no llegan a tiempo, ni cuentan con accesibilidad universal, etc.

Para garantizar que el transporte sea realmente público una demanda fundamental es que exista un mecanismo de acuerdo para establecer de manera plural el costo del mismo. Así, la PMS ha exigido democratizar la comisión de tarifas que actualmente está integrada por el Estado, los líderes transportistas (el famoso juego de ser juez y parte), una sola organización estudiantil y algunos gremios empresariales. No hay representatividad suficiente de todo el espectro social. Así, no pueden defenderse de manera amplia, los acuerdos que se generen.

Por último, una demanda esencial es (y ha sido por años) la transformación del esquema de contratación a choferes llamado Hombre-Camión por el de Ruta-Empresa, o cualquier otro que se quiera proponer pero que asegure que los choferes no serán explotados, ni remunerados en función del número de pasaje ni del tiempo de recorrido, lo que causa hollywoodezcas carreras en las calles, que ya han costado 1,000 vidas en 7 años, sino que se les pague bien, con prestaciones, seguro y buena capacitación, en función de los kilómetros recorridos. Nada más ajeno a lo que la sociedad civil organizada en este tema quiere lograr, que el asesinato de choferes a sangre fría y mano propia, ocurrido en el último año principalmente.

Los aliados fundamentales de los ciudadanos usuarios del transporte público son los choferes y con ellos queremos y buscaremos tener un diálogo profundo para que juntos paralicemos al “pulpo camionero” y no a la ciudad que todos necesitamos. Como ciudadanos podemos apropiarnos de las paradas de camión para comunicar mensajes sobre estas demandas y  hacer jornadas de resistencia de no subir al camión para presionar a los empresarios (para quienes sea posible existe la alternativa peatonal y ciclista) o pagar la tarifa con monedas de 10 centavos para fastidiar las bases administrativas.

Un acto de desobediencia civil para apoyar a los choferes consiste en regresarles el boleto de camión para que lo revendan y así ganen un extra, pero no sin antes decirles que estamos con ellos, que no queremos el aumento sin mejorar sus condiciones y las nuestras, que son nuestros hermanos de sangre urbana y que juntos podemos lograrlo, que nos cuiden. Que no se dejen chantajear y que demos unidos la batalla. La ciudad es nuestra, no de los ocultos intereses privados ni del pusilánime Estado.

Recomiendo el siguiente documental realizado por el colectivo Caracol Urbano que habla de las condiciones laborales de los choferes en Guadalajara (sin duda representativa de lo que ocurre en otras ciudades mexicanas): EL HOMBRE-CAMIÓN